¿Cómo funciona la Dieta Flexible?

Más que una “dieta”, la Dieta Flexible es un estilo de vida que te ayuda a entender el verdadero balance en la alimentación. Luego de más de 6 años aplicándola, podemos asegurarte que es algo totalmente sostenible en el tiempo
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Lograr el cuerpo-mente que te gusta, sin privarte de nada

Introducirnos a la dieta flexible siempre ha sido algo retador, porque implica la ruptura de mitos y creencias que hemos estado viendo, escuchando y experimentando por años. No es fácil para ti recibir la información de que “el pan de noche no engorda”, cuando posiblemente has comprobado que realmente dejarlo de comer a esas horas te ha ayudado a bajar de peso. Luego de esto, no sería nada sencillo para nosotras decirte que una hamburguesa y un plato de pollo a la plancha, arroz y ensalada pueden tener las mismas calorías y producir el mismo efecto a nivel de peso/porcentaje graso, ya que es probable que sea difícil de creer. Sin embargo, el día de hoy, no solo te traemos información – producto de estudios y de nuestra experiencia – que te ayudará a derrumbar todos esos mitos, sino que también lo acompañamos de estudios científicos que lo avalan.

Más que una “dieta”, la Dieta Flexible es un estilo de vida que te ayuda a entender el verdadero balance en la alimentación. Luego de más de 6 años aplicándola, podemos asegurarte que es algo totalmente sostenible en el tiempo.

Entonces, vamos a explicarla de forma muy simple. Tu cuerpo digiere los alimentos según sus nutrientes, es decir: a las proteínas las descompone en aminoácidos, a las grasas las descompone en ácidos grasos y a los carbohidratos los descompone en glucosa. Tu cuerpo realiza estas descomposiciones, independientemente de la procedencia o el tipo de alimento. Tu cuerpo no dice “esto es pan, lo convertiré en grasa”, por ejemplo. No. Tu cuerpo descompone ese pan de la misma forma que lo hace con el arroz, es decir, en glucosa. 

Para que lo puedas observar mejor, vamos a ver cómo está conformada una hamburguesa:

Los carbohidratos los encontramos en las 2 rebanadas de pan y en los vegetales. La proteína la encontramos principalmente en los 130 gr de carne, en este caso. Y las grasas en la lonja de queso, y por supuesto, en la carne también. 

Ahora, por otro lado, vamos a observar cómo está compuesto un plato de pollo, arroz, y ensalada, que es una comida más aceptada a nivel de “dieta”.

Los carbohidratos los encontramos en la taza de arroz y en los vegetales. La proteína en los 145 gr de pechuga de pollo cocida, y las grasas en la 1 y ½ cucharada de aceite de oliva que adereza la ensalada.

Como puedes ver, ambas comidas aportan proteínas, carbohidratos y grasas.

Ahora, ¿Cómo sabemos que ambos platos equivalen a lo mismo?

Porque:

  • Las 2 rebanadas de pan de la hamburguesa aportan 40 gr de carbohidratos, y la taza de arroz aporta 40 gr de carbohidratos también.
  • Los 130 gr de carne aportan 35 gr de proteína, y los 145 gr de pollo aportan 35 gr de proteína también.
  • La lonja de queso y la grasa de la carne aportan 24 gr de grasa, y la 1 y ½  cucharada de aceite de oliva aporta 24 gr de grasa también.
  • Ambos platos aportan un total de 516 calorías y tu cuerpo va a descomponer sus proteínas, carbohidratos y grasas de la misma forma.

Ninguna de las dos comidas te hará engordar o adelgazar más que la otra, porque a nivel calórico y de macronutrientes, te aportan lo mismo. Por supuesto, esto tiene todo un back up de evidencia científica a su favor. Existe la Ley de la Termodinámica, en la que se expone que si consumes más calorías de las que necesitas, aumentarás de peso, y si consumes menos calorías de las que necesitas, perderás peso. Estamos hablando de una ley universal que se aplica sobre todos nosotros por igual. Es por esta razón que hay personas con sobre peso que comen saludable, y personas muy bajas de peso que no comen saludable. Las cantidades/calorías que ingerimos importan y siempre han importado.

Entonces, básicamente, todos tenemos unas cantidades óptimas de proteínas, carbohidratos y grasas que necesitamos consumir para lograr el objetivo corporal (físico o de salud) que buscamos. Estas cantidades van a estar influenciadas por características específicas de cada persona, como peso, altura, edad, nivel de actividad física, y condiciones hormonales, como hipo/hipertiroidismo, amenorrea, PCOS, etc. 

A pesar de que técnicamente “una caloría es una caloría”, siempre estaremos a favor de que el 80% de tus alimentos sean nutritivos y con el menor procesamiento posible, y el 20% restante, de alimentos procesados que personalmente disfrutas mucho (de hecho, es la única “regla” que existe dentro de la Dieta Flexible). Justo en ese balance y en no exceder tus cantidades, está la clave para lograr el cuerpo que quieres, una salud óptima y sobre todo disfrutar el proceso.  

Fuentes:

Fat loss depends on energy deficit only, independently of the method for weight loss. Noviembre, 2007.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18025815

Energetics of Obesity and Weight Control: Does Diet Composition Matter? Mayo, 2005.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002822305002051

Popular diets: a scientific review. Marzo, 2001

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1038/oby.2001.113

Physical activity, food intake, and body weight regulation: insights from doubly labeled water studies. Marzo, 2010.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20384845

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